El exvicepresidente de la Fifa Jack Warner acudió ayer a su cita en una corte de Trinidad y Tobago, tras ser imputado de doce delitos, incluido el de corrupción, por el Departamento de Justicia de EE.UU., en relación con ese organismo deportivo.
Warner, que fue detenido a finales de mayo, pagó una fianza de 2.5 millones de dólares trinitenses (394,000 dólares de EE.UU.) debido a las acusaciones de delitos, supuestamente, cometidos en EE.UU. y Trinidad y Tobago, tales como corrupción, crimen organizado y lavado de dinero que se remontan a 1990.