Sereno... muy tranquilo. Así ha enfrentado cada partido del Trigésimo Noveno Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil el director técnico de la selección de Bocas del Toro, Julián Rivera.
Un técnico que está empezando a escribir una historia de triunfos en el béisbol juvenil bocatoreño, que hace más de 40 años que no gana un campeonato en esta categoría.
Bocas este año se ha convertido en uno de los principales protagonistas de este torneo, pero también lo ha sido su manejador, el santeño Julián Rivera, un adiestrador de trato amable, que en estos momentos sólo tiene un objetivo en mente: ganar la final de este torneo.
PA. ¿Cuál ha sido el cambio de Bocas?
J.R. Yo pienso que la preparación que ha tenido ha sido buena. La llegada de instructores tanto locales como cubanos nos ha ayudado. Los muchachos han asimilado el juego de pelota que estamos tratando de imponer.
¿Qué características le ve a este equipo?
J.R. Es un equipo que tiene mucho deseo de salir adelante. Tienen mucha motivación son muchachos muy humildes, que han venido a tratar de sobresalir y hacer que su nombre sea escuchado. Eso es lo que han hecho, no pasar inadvertidos en el deporte. Creo que eso ya lo han logrado en este campeonato.
PA. ¿Cuál es la meta?
Nuestra primera meta fue clasificar, y ya lo logramos. Ahora tenemos la oportunidad de pasar entre los 2 mejores a la otra fase, lo que nos daría la oportunidad de disputar un título. Los muchachos están conscientes de eso.
PA. ¿Qué piensa de su equipo?
J.R. Estos muchachos son increíbles. Yo dirigí seis años en Panamá Oeste, y jamás vi a un equipo como este, con tanta gallardía y con tanta humildad al mismo tiempo. Estos muchachos tienen ganas de echar para adelante. Eso es lo que he visto en estos muchachos, ganas de echar hacia adelante, confianza y seguridad en sí mismos.
PA. Ha influido en los jugadores.
Puede que sí. Me crié jugando en Panamá. Metro, en donde me enseñaron a jugar con mucha malicia y picardía y los muchachos han tratado de aplicar eso en su juego.