A partir de ese momento Japón fue a más, al igual que Holanda, que decidió su suerte con el primer triunfo que logró por 6-2 ante Cuba y en el decisivo del lunes, esta vez viniendo de atrás para imponerse por 7-6 a la novena antillana. Ahora Japón y Holanda preparan las maletas para viajar hasta San Francisco, donde esperaran a conocer a los otros dos equipos rivales que tendrán en semifinales y que saldrán del Grupo 2 que comenzó a disputarse hoy entre las selecciones de República Dominicana, Puerto Rico, Estados Unidos e Italia, revelación que surgió dentro del Grupo D. Mientras que la gran decepción fue Cuba, que generó a su país otra desilusión al ver como el deporte pasatiempo nacional y emblema fue superado de nuevo por nada menos que un equipo europeo, donde el béisbol es una modalidad de cuarta fila.
Japón volvió a ser el gran triunfador y Cuba la decepción
Después que Japón, actuales bicampeones del torneo, lograron su pase a las semifinales.
Los pronósticos se cumplieron a medias al concluir la segunda ronda de la tercera edición del Clásico Mundial de Béisbol después que Japón, actuales bicampeones del torneo, lograron su pase a las semifinales, mientras que Cuba, que era el favorito para acompañarle, por segunda vez consecutiva, quedó eliminada.
Esta vez el verdugo fue Holanda, que hizo historia a convertirse en el primer equipo europeo que consigue llegar a las semifinales en el Clásico.
Japón, que tiene el gran mérito que juega sin peloteros de las Grandes Ligas, sufrió en la primera ronda con la falta de producción y le costó pasar a la segunda después de haber perdido por paliza de 12-0 ante Cuba, que llegó invicta con 3-0.
El equipo anfitrión decidió su suerte en el partido frente a Taiwán en la segunda ronda cuando le tocó venir de atrás para empatar a 3-3 en la novena entrada y luego vencer en la décima por 4-3.
A partir de ese momento Japón fue a más, al igual que Holanda, que decidió su suerte con el primer triunfo que logró por 6-2 ante Cuba y en el decisivo del lunes, esta vez viniendo de atrás para imponerse por 7-6 a la novena antillana. Ahora Japón y Holanda preparan las maletas para viajar hasta San Francisco, donde esperaran a conocer a los otros dos equipos rivales que tendrán en semifinales y que saldrán del Grupo 2 que comenzó a disputarse hoy entre las selecciones de República Dominicana, Puerto Rico, Estados Unidos e Italia, revelación que surgió dentro del Grupo D. Mientras que la gran decepción fue Cuba, que generó a su país otra desilusión al ver como el deporte pasatiempo nacional y emblema fue superado de nuevo por nada menos que un equipo europeo, donde el béisbol es una modalidad de cuarta fila.
Pero Holanda le tiene tomada la medida a Cuba al que ya ganó también en el Campeonato del Mundo del 2011, disputado en Panamá.
El propio dirigente de Cuba, Víctor Mesa, al comentar sobre la derrota y eliminación del equipo, reconoció que Holanda les había encontrado la manera de ganarlos.
Pero la realidad es que más que los aciertos de Holanda fueron los propios errores mentales y la mala defensa lo que hizo que Cuba quedase fuera del Clásico Mundial de Béisbol por segunda vez consecutiva, después que en el 2006 llego a la gran final para competir por el título con Japón, que les ganó.
La derrota de Cuba les dejó sin tener opción a ganar un torneo internacional desde el 2005, algo que confirma que su deporte emblema está en plena crisis.
Durante el torneo en Japón, Cuba demostró el gran poder que tiene con la ofensiva que encabezan bateadores como José Abreu, Alfredo Despaigne, Frederich Cepeda, José Fernández, Yasmani Tomás y el propio Yulieski Gourriel.
También se vieron a otros jugadores jóvenes con talento, pero se confirmó una vez más que tienen problemas con su pitcheo y una urgente necesidad de foguearse con más frecuencia frente a los mejores lanzadores y peloteros profesionales de países con tradición en el deporte de la pelota.
Dicho en otras palabras, que Cuba no puede seguir aislada del nuevo concepto de "globalización" que se da dentro del deporte en general, pero en especial en el del béisbol, y si quiere progresar tendrá que enfrentarse a los mejores y olvidarse del "amateurismo".
En este sentido, ha llegado el momento de que Cuba considere en serio si debe permitir a los peloteros desertores que están en las Grandes Ligas formar parte del equipo nacional en la competición del Clásico Mundial como hacen el resto de los equipos.
Jugadores estelares en las Grandes Ligas como el lanzador Aroldis Chapman y peloteros de la talla de Kendrys Morales, Dayán Viciedo, Alexei Ramírez, entre otros, junto al gran talento que hay dentro de la isla, convertirían a Cuba en un equipo "intratable".
Mesa fue categórico cuando admitió que los errores y mal entendimiento en las bases contribuyeron al revés, factores que en el deporte del béisbol hacen imposible ganar un partido.
"Es muy difícil que pudiésemos ganar de la manera que lo hicimos", expresó Mesa con frustración al concluir el segundo partido contra Holanda, que llego a la parte baja de la octava entrada con desventaja de 4-6 en la pizarra.
La eliminación de Cuba ha dejado también al descubierto que dentro de la competición nacional existe graves problemas que necesitan de solución y hacer cambios importantes en las Series Nacionales que se disputan dentro de la isla antillana.
Nadie cuestiona, que si los dirigentes del béisbol cubano se proponen reconducir la realidad que vive el deporte pasatiempo nacional, el equipo volverá a entrar de nuevo en la elite mundial, de la que nunca debió salir y menos por culpa de rivales como Holanda.
A partir de ese momento Japón fue a más, al igual que Holanda, que decidió su suerte con el primer triunfo que logró por 6-2 ante Cuba y en el decisivo del lunes, esta vez viniendo de atrás para imponerse por 7-6 a la novena antillana. Ahora Japón y Holanda preparan las maletas para viajar hasta San Francisco, donde esperaran a conocer a los otros dos equipos rivales que tendrán en semifinales y que saldrán del Grupo 2 que comenzó a disputarse hoy entre las selecciones de República Dominicana, Puerto Rico, Estados Unidos e Italia, revelación que surgió dentro del Grupo D. Mientras que la gran decepción fue Cuba, que generó a su país otra desilusión al ver como el deporte pasatiempo nacional y emblema fue superado de nuevo por nada menos que un equipo europeo, donde el béisbol es una modalidad de cuarta fila.