El torpedero estelar de los Yanquis de Nueva York, Derek Jeter, que se lesionó en el primer partido de la temporada regular, ya comenzó a soltar el brazo izquierdo en el programa de rehabilitación que sigue para superar la lesión de la dislocación del hombro del mismo lado.
Jeter participó por segundo día consecutivo en sesiones de lanzamientos de pelotas, pero no se le permitió que hiciese ningún tipo de fildeo. El campocorto se mostró muy satisfecho con la evolución de su lesión después de completar 60 lanzamientos y haber corrido sin problemas por los jardines de las instalaciones de preparación que los Yanquis tienen en Tampa.
"Es un paso importante dentro del proceso de recuperación y especialmente de cara a evitar pasar por el quirófano", destacó Jeter. "Creo que dentro de cuatro o cinco semanas puedo estar en plenitud de forma".
Jeter, cinco veces elegido para el Partido de las Estrellas, se lesionó al chocar con el receptor de los Azulejos de Toronto, Ken Huckaby, en el primer partido de la temporada regular que disputaron los Yanquis el pasado 31 de marzo.
El paracorto de los Yanquis, que ya tiene en su poder cuatro títulos de la Serie Mundial y el premio de Jugador Más Valioso (MVP) en la de 2000, tiene ante sí cuando vuelva el gran reto de demostrar que no ha perdido su potencial de jugador estrella dentro del equipo.
La pasada temporada su promedio de bateo fue de .297, el más bajo desde que llegó a las mayores, con 18 cuadrangulares y 75 impulsadas por lo que al final de la competición el dueño de los Yanquis, George Streinbenner, cuestionó su rendimiento y el estilo de vida que llevaba fuera del campo de juego. El promedio de bateo de Jeter ha bajado en los tres últimos años desde que en 1999 consiguió .349 y la pasada campaña fue la primera con menos de .300, algo que sorprendió a todos.