Al preguntarle al “running back” Maurice Jones-Drew de los Jaguars de Jacksonville si intentaría seguir jugando tras sufrir una conmoción cerebral o se saldría de la cancha, respondió con franqueza.
“La ocultaría”, dijo el líder de acarreos de la NFL. “Todo se reduce a esto: uno tiene que poder llevar alimentos a la mesa. Nadie va a contratar ni a querer a un tipo que no pueda mantenerse saludable. Sé que llegará un día en que tendré problemas para caminar. Estoy al tanto de eso”, dijo Jones-Drew.
“Pero para esto me contrataron. Las lesiones forman parte del juego. Si no quieres que te peguen, entonces no deberías jugar”, agregó.
Otros jugadores dijeron que harían lo mismo: ocultarlas. El tema de las lesiones cerebrales está en la mesa e, incluso, hay amenaza de demanda contra la NFL.