Jon Jones negó haber utilizado fármacos para mejorar el rendimiento, después de que un resultado positivo en un control antidopaje lo marginó de la pelea estelar en la cartelera UFC 200 del sábado.
El campeón interino semicompleto de la UFC no pudo contener las lágrimas en una conferencia de prensa organizada a toda prisa ayer, un día después de que se canceló su segunda pelea contra Daniel Cormier.
"Jamás utilizaría algo que me otorgue una ventaja", dijo Jones. "Me lastima más que cualquier otra cosa en mi carrera que me cataloguen como un tramposo".
El manager de Jones, Malki Kawa, dijo que el peleador recibió una notificación de la agencia estadounidense antidopaje sobre una posible violación con respecto a sustancias para mejorar el rendimiento. Solicitaron a la agencia que analice la segunda muestra de Jones, y Kawa esperaba tener los resultados más tarde ayer, aunque sin muchas esperanzas de un resultado distinto.
Jones y Kawa rehusaron identificar la sustancia detectada en el sistema de Jones, aunque Kawa indicó que "podría" estar relacionada con un suplemento nutricional.