La estadounidense Marion Jones, que obtuvo sus mejores marcas en 100 y 200 metros (10.65 y 21.62) en Copa del Mundo, volvió a brillar en su competición talismán al lograr la victoria en Madrid con una marca de 10.90 en 100 metros sobre la pista mojada por la lluvia.
Por la calle uno, infrecuente para ella, Jones cometió una salida nula (tercera de la carrera) y tuvo que asegurar un arranque correcto -tardó 217 milésimas en dejar los tacos- antes de recorrer la recta por delante del grupo desde su décimo apoyo.
A sus 26 años, Marion Jones ha sobrevivido a la crisis anímica que le ocasionó el año pasado su derrota en la final mundialista de 100 metros ante la ucraniana Zhanna Pintusevich y se ha vuelto a encaramar en el trono de la velocidad mundial con diecisiete victorias en otras tantas carreras al aire libre.
Marion Jones, la mujer más rápida del planeta desde la muerte de Florence Griffith, recuperó la sonrisa después de su separación del lanzador de peso Cottrel J. Hunter, suspendido por dopaje, poco después de los Juegos Olímpicos de Sydney.
La velocista se propuso un reto muy ambicioso en Sydney: ganar cinco medallas de oro. Fracasó. “Sólo” consiguió tres (100, 200 y 4x400), aunque redondeó la suma histórica de cinco metales con sendos bronces.
Dos espectadores saltaron al terreno y agredieron a un entrenador de béisbol en pleno partido, mientras se desarrollaba un encuentro entre los Medias Blancas de Chicago y los Reales de Kansas City por el campeonato de las Grandes Ligas.
William Ligue Jr, de 34 años, y su hijo de 15 años brincaron sobre las lunetas y fueron encima del asistente de primera base de los Reales, Tom Gamboa, a quien derribaron al suelo con fuertes golpes.
Inmediatamente jugadores de los dos equipos y la policía intervinieron para detener la riña y los agresores fueron detenidos.
“Me dio la impresión de que un equipo de football americano entero me pasó por encima”, comentó Gamboa después de la agresión, con un visible hematoma en su frente.
Pese a las medidas de seguridad adoptadas las entradas de todos los estadios estadounidenses, la policía informó después que a uno de los agresores le fue encontrada una navaja en su bolsillo.
Este tipo de violencia era, hasta hace poco, inusual en las instalaciones deportivas, donde lo más frecuente son las riñas entre jugadores, principalmente en el béisbol y el football americano.