El base estelar Michael Jordan no pudo ver cumplido su sueño de guiar a los Wizards de Washington a la final del campeonato de la NBA al no poder superar la inflamación de la rodilla derecha, que lo dejó fuera por lo que resta de temporada.
Jordan, de 39 años, que volvió a la competición después de haberse retirado por segunda vez y estar algo más de tres temporadas sin jugar, fue sometido el pasado 27 de febrero a una artroscopía en la rodilla derecha y aunque volvió a las tres semanas nunca se sintió completamente recuperado.
"Pienso que lo mejor que puedo hacer en estos momentos es dejar que la rodilla descanse y pueda curarse completamente", declaró Jordan. "Traté de volver tan pronto como me fue posible y al principio la rodilla respondió bien, pero después de la inflamación que sentí, la decisión no fue difícil", argumentó.
La información de la baja de Jordan la dio el gerente general de los Wizards, Wes Unseld, y dijo que lo más importante para el equipo era la recuperación completa de su jugador estrella.
"Después de la operación, Michael hizo todo lo humanamente posible para volver lo antes posible con el equipo y ayudarlo a estar en la fase final y ese esfuerzo, tal vez, es lo que le perjudicó en la recuperación", declaró Unseld. "Michael lo dio todo y ahora ha vuelto a experimentar problemas con la inflamación".
Jordan, que nunca había sufrido una lesión grave de rodilla en las 13 temporadas que jugó con los Bulls de Chicago, se perdió 12 partidos hasta que el pasado 20 de marzo regresó con el equipo cuando se enfrentaron con los Nuggets de Denver.
El base estelar de los Wizards jugó como reserva en cada uno de los siete partidos que el equipo disputó desde que fue dado de alta de la lista de lesionados el pasado 20 de marzo.
Jordan reiteró el pasado jueves que no tomará una decisión final sobre su futuro profesional hasta después de evaluar al completo su estado físico durante el descanso del verano.
"Lo único que tengo claro es que firmé un contrato por dos años con los Wizards y mi objetivo es cumplirlos, luego veremos a ver cómo me responde mi físico", destacó Jordan. "Firmé para jugar y el factor salud será decisivo, pero en estos momentos mi plan es el de jugar la próxima temporada".
Sin embargo, el entrenador de los Wizards, Doug Collins, admitió que no pensaba que Jordan volviese la próxima temporada si la condición física de las rodillas no era mucho mejor que la que había tenido en la segunda parte de la presente liga.
"Dudo mucho que Jordan puedan volver la próxima temporada, pero como siempre la última palabra la tendrá el propio Michael, que sabe mejor que nadie lo que puede hacer en el campo", declaró Collins.
Jordan respondió que respetaba la valoración de Collins y la entendía, pero que no tomaría una decisión final sobre su futuro profesional hasta el próximo verano.
A pesar que Jordan lidera a los Wizards como máximo encestador con unos promedios de 23,3 puntos por partido, ninguno de los dos objetivos que se estableció al comienzo de temporada, cuando volvió del retiro voluntario después de ganar seis títulos de liga con los Bulls, se han cumplido.
Los Wizards están fuera de la competición de la fase final del campeonato de la NBA a cuatro triunfos de los Pacers de Indiana, que ocupan el octavo lugar de la Conferencia del Este y su presencia tampoco ha servido para que los jóvenes valores del equipo se hayan desarrollado al nivel que se esperaba.
"Creo que estamos en un momento de reflexión sobre el futuro del equipo y matemáticamente todavía no estamos eliminados de la fase final por lo que los jugadores deberán luchar al máximo por intentar ganar en cada uno de los ocho partidos que aun nos quedan por disputar", destacó Jordan.