El seleccionador de Chile, Jorge Sampaoli, defendió ayer a Arturo Vidal de las acusaciones de haber cometido un nuevo acto de indisciplina y fustigó las filtraciones a la prensa que supuestamente cometieron algunos futbolistas de la selección chilena.
Sampaoli compareció ante los medios de comunicación en la víspera del amistoso que sostendrá hoy contra Paraguay.
El argentino explicó que habló con el futbolista el martes por la mañana, y este le pidió permiso para regresar a Alemania con el fin de solucionar unos problemas personales.
"Arturo llegó después de su día libre y me dijo que tenía inconvenientes personales. Entendí que si un jugador que no está cien por cien para pensar en la selección, lo más lógico era liberarlo", señaló Sampaoli, campeón de la última Copa América.
El seleccionador descartó otra versión de los hechos que ha aparecido en la prensa, según la cual Vidal estuvo en un casino hasta la madrugada del martes y regresó a la concentración en estado de ebriedad.