El inglés Peter Crouch y Luis García dieron ayer al Liverpool la victoria por 3-0 sobre el Wigan en la "Premier", en una jornada en la que anotó Mikel Arteta con el Everton y que estuvo marcada por el funeral, en Belfast, por el norirlandés George Best.
La jornada fue redonda para el Liverpool y para el gigante inglés Peter Crouch. El internacional, criticado y cuestionado logró resarcirse ante los leales aficionados de Anfield. Crouch no tardó en convertirse en la pesadilla del guardameta del Wigan, Michael Pollit, y fue el autor del segundo gol de la primera mitad.