Un gol a dos minutos del final del uruguayo Juan Albín sentenció las ya reducidas opciones ligueras de un Real Madrid desenchufado, que reaccionó con la entrada en escena del argentino Ángel Di María, pero acabó pagando su racanería futbolística ante un Espanyol que mejora con Javier Aguirre (2-2).
En lo opuesto de aquella imagen demoledora que le condujo a la conquista de la Liga de los récords de puntos y goles, el Real Madrid comienza a mostrar un aspecto tosco en una competición que siente perdida. Así lo reconoció el técnico del equipo José Mourinho, tras el duelo.
“(La Liga) Es prácticamente imposible. La ventaja de puntos en diciembre es mucha. Tuvimos el año pasado ocho y a pesar de empatar dos partidos mantuvimos la distancia. Tenemos que jugar partidos para ganar sin preocuparnos de si el adversario ganó o perdió”, dijo.
“Si mejoramos en Liga nos servirá para mejorar en Copa y en Liga de Campeones, donde tenemos opciones de estar más fuertes. Me parece fundamental intentar mejorar. Nunca me había visto en una situación como esta de perder tantos puntos y de que mi equipo estuviese tan lejos de un objetivo. Es una situación nueva para mí”, apuntó.