Una joven de unos 15 años resultó muerta y un número indeterminado de personas resultaron heridas ayer a causa de la explosión de dos bombas en diferentes lugares de la capital haitiana.
El atentado se produjo hacia las siete de la mañana hora local (11.00 GMT) cuando un hombre lanzó una bomba al interior del autobús de transporte público en el que viajaba la joven, en el populoso barrio de Carrefour, en el sur de la capital haitiana.
Una hora después, otra bomba hacía explosión en un mercado en el barrio de Brochette, causando heridas leves a dos personas.
Estos atentados forman parte de una serie que se inició el miércoles con la explosión de siete bombas de fabricación casera en otros tantos lugares de Puerto Príncipe, que causaron la muerte a un joven y heridas a otras catorce personas.
Se desconoce quién está detrás de los atentados aunque Gobierno y oposición se culpan mutuamente de haberlos organizado para influir en las elecciones presidenciales, previstas para el próximo domingo y que la totalidad de la oposición boicotea.
Para el primer ministro, Jacques Edouard Alexis, los atentados son obra de grupos que quieren impedir la celebración de las elecciones.
Por su parte, Evans Paul, líder del "Espacio de Concertación", uno de los grupos opositores que propone el boicot, pidió el cese de la violencia y denunció el intento gubernamental de capitalizar políticamente a las víctimas.
En la misma línea se pronunció Gérard Pierre-Charles, de la "Organización del Pueblo en Lucha", el principal partido de la oposición haitiana.
En la votación del domingo, los haitianos elegirán a nueve senadores y al Presidente para el período 2001-2006; sólo cuatro candidatos concurren a los comicios presidenciales.
Aristide, que fue Presidente entre 1991 y 1995, se enfrenta a tres candidatos inocuos que no cuentan con respaldo: Arnold Dumas -que ha concurrido a todos los procesos electorales desde 1986-, y dos absolutos desconocidos en la escena política haitiana, Sylvain Serge y Jacques Philippe Dorcé.