Hoy, más que nunca, recuerdo las declaraciones del púgil boricua Juan Manuel “Juanma” López, un día después de que el panameño Celestino “Pelenchín Caballero había perdido por decisión dividida ante el estadounidense Jason Litzau.
En aquella oportunidad, “Juanma” decía que el panameño se había descartado como posible oponente, por haber caído ante Litzau. Recordemos que “Juanma”, en ese momento, era el campeón pluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), mientras que “Pelenchín” buscaba una oportunidad en una segunda división.
"Yo siempre he querido taparle la boca, por todo lo que ha hablado. Pero uno no puede prestarle mucha atención", sostuvo en ese momento López.
Como cosas de la vida, hoy “Pelenchín” es el actual campeón pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), mientras que “Juanma” debe aún estar llorando en su natal Puerto Rico, tras fallar el último sábado en su intento de recuperar la corona de las 126 libras de la OMB, luego de caer por nocaut técnico ante el mexicano Orlando “Siri” Salido.
Pero aquí no terminan las malas noticias para “Juanma”. Por andar de bocón y mal perdedor en su segundo pleito ante Salido, la OMB ha dicho que debe mostrar causa por la cual no deba ser suspendido por un año, ni aparecer en las clasificaciones de la OMB o combatir por cualquier título regional o mundial de la OMB. Lo anterior se debe a que “Juanma” llamó "apostador" al árbitro Roberto Ramírez Sr., por detenerle la pelea del sábado en el décimo asalto, tras caer derribado por una combinación de golpes y no pudiera incorporarse con efectividad.
Este ultimátum de la OMB para “Juanma” es lo que hace grande a una entidad boxística. Una organización que critiqué en días pasados por nombrar un juez y un árbitro de Puerto Rico para la pelea López-Salido II.