Ghana celebró, con una explosión de alegría, el pase de su selección de fútbol a los cuartos de final del Mundial Sudáfrica 2010, tras la victoria de los "Black stars" por 2-1 ante Estados Unidos en el partido que disputaron en Rustenburg.
Desde el final del partido, que precisó de prórroga, y durante toda la madrugada, numerosos vehículos recorrieron las calles de Accra y otras ciudades y pueblos de Ghana sonando sus bocinas, mientras los ocupantes coreaban el nombre de su país y daban vivas a su selección.