Por lo pronto, Corea del Sur, que organiza la competición junto a Japón, es el primer miembro de la Confederación Asiática que logra alcanzar la instancia semifinal de un Mundial.
Seguramente, el flamante estadio de Daegu (sudeste), con capacidad para 68.000 espectadores, será el escenario de un nuevo homenaje “en rojo” para los futbolistas surcoreanos y su entrenador, el holandés Guus Hiddink, ya tratados como “héroes nacionales”.
Alemania, tricampeón del Mundo, puso fin a la campaña fulgurante de los surcoreanos que llegaron, en parte gracias a la complacencia arbitral, a una instancia que no soñaban, pero, ya que estaban hubiesen querido que finalizara en Yokohama, el domingo. Eso fue hasta el martes en Seúl, en que evidentemente cansados, los hombres de rojo sucumbieron (1-0) ante una discreta ‘Mannschaft’.
Como es lógico, entrenadores y jugadores de los dos equipos derrotados se toman muy en serio esta “pequeña” final, puesto que recuperado el clásico “orden mundial”, para ambos el tercer puesto tiene sabor a hazaña.
Realista, el entrenador turco Senol Gunes reconoce que este partido sólo acaparará la atención en Corea del Sur, puesto “que el sábado todas las miradas del mundo ya estarán posadas en la final del día siguiente”.
Guus Hiddink, por su parte, pasada la decepción de la derrota llamó a sus tropas al orden con el objetivo de “brindar una última alegría a este público formidable”.
“Intentaremos recuperar a los mejores y daremos lo máximo”, afirmó, por su parte, el defensa central Hong Myung-Bo.
“Nuevamente daremos lo mejor de nosotros mismos”, apoyó el mediocampista Yoo Sang-Chul.
Optimista, su compañero de equipo Park Ji-Sung, mirando hacia el futuro, declaró: “Si continuamos en este camino, con la experiencia acumulada, podremos estar entre los mejores del mundo”.
La composición de los equipos es todavía una incógnita. Ninguno de los entrenadores ha revelado si la responsabilidad recaerá en los titulares, muy cansados, o será el momento de brindar su oportunidad a los suplentes para que, ávidos de fútbol, puedan participar de la fiesta.