Estados Unidos avaló el plan de persecuciones y torturas coordinado entre las dictaduras de América Latina para reprimir la militancia de izquierda en la década de 1970, dijo el jueves un juez argentino.
"Estados Unidos tenía un conocimiento bastante profundo de lo que sucedía en América Latina", declaró a una radio el juez federal Adolfo Bagnasco. La Escuela de las Américas es una prueba de "la coordinación o permiso (de Washington) para que estas cosas sucedieran aquí", agregó.
Bagnasco investiga el robo de bebés nacidos en centros clandestinos de detención durante la dictadura de 1976-83 en Argentina y recibió un informe del FBI que confirma que Estados Unidos conocía la actividad del Plan Cóndor en Latinoamérica.
La Escuela de las Américas, de las fuerzas armadas de Estados Unidos, daba instrucción a militares latinoamericanos en tácticas de guerra de guerrillas en la década del "70.
El Plan Cóndor, que comprendía Paraguay, Uruguay, Chile, Bolivia y Argentina, era un esquema de operaciones conjuntas entre las dictaduras de esos países por el cual se intercambiaba información sobre la militancia izquierdista y se coordinaban las tareas de represión.
Archivos encontrados en Paraguay en 1992 tras la caída del dictador Alfredo Stroessner probaron la existencia del acuerdo.
"La coordinación para luchar contra la subversión no era solamente una actuación de un Estado sino que estaba estructurada en países limítrofes y llegaba al asesinato de marxistas o comunistas en territorio extranjero, inclusive fuera de los países que integraban el Operativo Cóndor", dijo Bagnasco.
En marzo, las declaraciones de una uruguaya secuestrada en Argentina junto a su pequeño hijo en 1976 sumó a la causa por el robo de bebés una pesquisa sobre el Plan Cóndor.