El juez Jorge Rodríguez Ariztía rechazó el pedido de extradición a Argentina del ex dictador chileno Augusto Pinochet, por el proceso que dirige en Buenos Aires la jueza María Servini de Cubría, informó la Secretaría de la Corte Suprema.
La jueza argentina, en un exhorto que llegó el miércoles a la Corte Suprema, reiteró un pedido de extradición planteado hace cinco meses contra el general Pinochet y seis de sus colaboradores, por el asesinato en Buenos Aires en 1974 del ex comandante en jefe del Ejército chileno, general Carlos Prats.
Rodíguez Ariztía, que actuó como ministro instructor designado por la Corte Suprema, consideró sin embargo "inadmisible" la entrega de Pinochet, que enfrenta en Chile un proceso por secuestros y asesinatos.
"He sido notificado hace algunos minutos de la resolución dictada por el ministro", dijo en la Corte el abogado Jorge Balmaceda, defensor de algunos de los colaboradores de Pinochet incluidos en el pedido de la justicia argentina.
En su negativa, Rodríguez Ariztía consideró que los argumentos de la jueza argentina "no cumplen los requisitos fijados por la legislación chilena", agregó el abogado.
La decisión definitiva, sin embargo, quedará en manos de la Corte Suprema, que en un plazo indeterminado deberá ratificar o revocar la resolución del juez Rodríguez Ariztía.
Junto con la entrega de Pinochet, la jueza argentina pidió su arresto en Santiago y esa demanda se sumaron ayer los abogados Pamela Pereira y Hernán Quezada, en representación de las hijas del general Prats, que murió junto a su esposa Sofía Cuthbert cuando una bomba estalló bajo su automóvil en el barrio bonaerense de Palermo, el 30 de septiembre de 1974.
La magistrada Servini de Cubría envió su exhorto a la justicia chilena después que en marzo pasado encausó formalmente a Pinochet, como responsable del atentado atribuido a funcionarios de la DINA, la policía secreta de su régimen (1973-1990).