Para medio país fue el guerrero que salvó a la patria del caos. Para la otra mitad, un tirano que usurpó el poder durante 17 años en Chile. Hoy, el ex dictador Augusto Pinochet cae ante el peso de la justicia, tras la orden de su arresto y procesamiento emitida ayer por el juez Juan Guzmán, por los cargos de homicidio y secuestro calificado.
El futuro del anciano general retirado de 85 años, está marcado por las huellas de 183 querellas criminales presentadas en su contra por presuntas desapariciones ocurridas durante su régimen militar.
El juez Guzmán, quien tomó la decisión antes de someter al ex dictador a pruebas médicas para determinar si puede ser juzgado, inculpó a Pinochet como autor intelectual y coautor de la muerte o desaparición de 77 personas a manos de la llamada "Caravana de la Muerte", una comitiva militar que recorrió Chile en 1973 exterminando opositores a la dictadura.