Los jugadores de la selección italiana, que perdió en Ibaraki ante Croacia por 2-1, en partido del grupo G del Mundial, estaban furiosos con el árbitro inglés Graham Poll, que les anuló dos tantos en la segunda mitad.
Poll anuló en el minuto 50 un tanto a Christian Vieri por presunto fuera de juego y otro a Filippo Inzaghi en el descuento por agarrar a un defensa rival.
El jefe de la delegación italiana, Raffaele Ranucci, estaba sopesando la posibilidad de presentar una protesta. "Necesito hablar con alguna gente. Tomaremos un poco de tiempo para reflexionar".
A inicios del segundo tiempo, el árbitro inglés Graham Poll anuló una jugada de gol de Vieri, por una supuesta posición adelantada, y luego anuló otro que pareció legítimo en tiempo de descuento por una supuesta falta del delantero Filippo Inzaghi.