El presidente de la Corte Suprema de Chile, Roberto Dávila, abrió ayer un juicio de extradición a Italia del general Manuel Contreras, jefe de la policía secreta durante la dictadura de Augusto Pinochet. "Naturalmente, habrá un interrogatorio a la persona cuya extradición se solicita", dijo el juez Dávila al confirmar la apertura del proceso, planteado por la justicia italiana.
El general Contreras, preso desde hace cuatro años en una cárcel de alta seguridad, fue el fundador de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), un cuerpo de agentes secretos encargados de la represión contra los opositores al régimen de Pinochet, que gobernó Chile entre 1973 y 1990.
Pinochet, de quien dependía ese organismo represivo, permanece detenido desde hace casi un aûo en Londres, donde el viernes el juez británico Ronald Bartle acogió una petición de extradición de la justicia española.
Agentes de la DINA planificaron el atentado en Roma donde resultaron heridos de bala el ex vicepresidente chileno Bernardo Leighton y su esposa, Anita Fresno, según los antecedentes del proceso realizado en Italia que fundamentan la solicitud de extradición de Contreras.
El ataque a Leighton, un destacado líder de la Democracia Cristiana, tuvo lugar el 6 de octubre de 1975 y la justicia italiana condenó a Contreras a 20 años de prisión, el 23 de junio de 1995.
Pero Contreras no compareció entonces ante el tribunal italiano, porque tres semanas antes fue sentenciado en Chile a siete años de cárcel por el asesinato del ex canciller socialista Orlando Letelier, que agentes de la DINA ejecutaron en Washington el 21 de septiembre de 1976.
El juez Dávila no adelantó cuándo interrogará el ex jefe de la DINA, pero se estima que lo hará en la cárcel de Punta Peuco, donde permanece recluido.
Tras ese interrogatorio, en su condición de juez de primera instancia, escuchará los alegatos de los abogados del Gobierno italiano y el acusado, antes de conceder o negar la extradición, de acuerdo con el procedimiento de la legislación chilena.
Dávila advirtió, sin embargo, de que ésta es "una situación distinta a las habituales", sin descartar que la extradición pueda ser concedida, una vez que Contreras cumple la pena a que fue condenado en Chile.