Julio Dely Valdés, por el momento, parece que se queda al frente de la selección de Panamá, eso ha dicho el nuevo presidente de la Fepafut, Manuel Arias, y me parece un decisión muy acertada.
También ha ratificado públicamente a Jorge Dely Valdés, quien está en Polonia para afrontar el Mundial Sub-20.
El retraso que tuvo la elección de los nuevos directivos de la Fepafut afectó un poco el trabajo de las selecciones, y con este anuncio se trae tranquilidad para que los técnicos trabajen de cara a conseguir objetivos a corto y largo plazo a nivel internacional.
Manuel Arias, quien fue electo el viernes por la noche por una mayoría absoluta de 17 a 2 sobre su rival Carlos "Chicho" Martans, ratificó que Julio Dely Valdés está trabajando bien y que esperan buenos resultados en la Copa de Oro que se aproxima.
Creo que esta es una de las prioridades, aunque sabemos que el fútbol panameño en varios aspectos requiere de cambios profundos para salir del estancamiento donde está.
Arias, quien tiene años ligado al fútbol panameño, dice que está en mente clasificar al Mundial de Catar 2022, pero también fortalecer la Liga Panameña de Fútbol (LPF).
Pero parece que las lagunas legales que tienen los estatutos del fútbol criollo le roban la calma a Manuel Arias, y es que mientras era electo, también se aprobó la desafiliación del equipo Santa Gema, por una serie de irregularidades, entre ellas la falta de dinero para cubrir el seguro de los jugadores y la planilla.
Algunos dirigentes apuestan con mucho optimismo a que la LPF sea la mejor liga de Centroamérica, y creo que eso es casi imposible de lograrlo, si no fomentan más el bendito regionalismo.
De pronto el nivel futbolístico no está muy distante de los equipos grandes de Uncaf y ya lo hemos demostrado en varios torneos, pero hasta ahí, porque en funcionamiento, estamos a muchos años luz de estas ligas.
La diferencia es que en Centroamérica el fútbol es el principal deporte de la mayoría de los países. Hay pasión, hay entrega de parte de quienes determinan si un espectáculo es bueno o malo, y esos son los aficionados. ¡Buena suerte!, Manuel, en este nuevo escenario.