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Julio Dely Valdés regresará a sus orígenes


El panameño Julio César Dely Valdés ve muy cercano el momento de regresar al Nacional de Montevideo, el club uruguayo que le “exportó” a la fama del fútbol europeo bajo el sobrenombre de “Pana-gol” hace diez años, y a donde retornará convertido en el “último mohicano” de una raza especial a punto de la extinción: los “nueve”.
En un equipo de fútbol hay dos puestos claves con una connotación muy particular, el del portero y el del delantero centro, unidos ambos por la particular filosofía del gol, objetivo último del deporte que más pasiones arrastra.
El guardameta es ya de por sí un elemento diferenciador. Vestido con colores distintos a los del resto de sus compañeros y con la facultad de coger el balón con las manos, tiene que convivir con cruel soledad el ser el último defensor de la portería, cuyos errores llegan a alcanzar tintes dramáticos.
El goleador, aquel que porta en su espalda el tradicional número “9”, comparte su espacio vital con una serie de guardaespaldas que, bajo el disfraz de defensas centrales, se empeñan en hacerle la vida imposible.
Hay algunos caza-goles que se resisten a renegar de su especie, y Dely Valdés es uno de ellos. En las seis temporadas que ha disputado en España, el panameño ha tenido tiempo de marcar 77 goles, una cifra que le ha reservado un lugar privilegiado entre los diez mejores artilleros en activo del campeonato español.
En la conocida como la “La Liga de la Estrellas”, el panameño ha compartido cartel con algunos de los futbolistas más reputados del orbe, como Romario, Rivaldo, Ronaldo o Raúl..., y no ha desentonado. Tras finalizar su contrato con el Málaga, en donde ha militado durante las tres últimas campañas convirtiéndose en el mejor goleador del club andaluz en toda sus historia con 38 tantos, Dely Valdés se resiste a colgar las botas y ha emprendido viaje de regreso a Uruguay, en donde el Nacional de Montevideo espera al “hijo pródigo” con los brazos abiertos. Aficionado a las películas de Meg Ryan y Harrison Ford, Dely Valdés centra su vida personal en dos aspectos: la salud y su familia (su mujer y sus dos hijos).
Su única manía es la de entrar en los terrenos de juego con el pie derecho y su peor defecto, como él mismo reconoce, es el de ser “buena persona”.
“Jugaré hasta que las piernas y el gol me acompañen”, ha sido la máxima que ha acompañado a “Pana-gol” a lo largo de su trayectoria profesional. Las “barras” (aficionados radicales) del Nacional ya preparan una caravana especial para recibir al goleador a su llegada a Montevideo. Es la vuelta del “último mohicano”.


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125115
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América