La justicia chilena se negó ayer a levantar los cargos que pesan sobre el ex dictador Augusto Pinochet por crímenes durante su régimen, a pesar de haber cerrado el juicio que enfrentaba por razones de salud.
Tras el sobreseimiento temporal dictado el lunes, la Corte de Apelaciones de Santiago debía revisar la solicitud de su defensa que pretendía revocar su procesamiento como encubridor de 75 homicidios y secuestros cometidos en 1973, con el fin de que los tribunales lo declararan inocente. Pero los jueces suspendieron indefinidamente esa causa.
Pinochet, quedará marcado en los archivos judiciales chilenos como procesado por crímenes, pero sobreseído "temporalmente" por enajenación mental. La resolución produjo indignación entre los organismos de derechos humanos que ayer organizaron una protesta contra el fallo que favoreció al ex dictador.
Los gritos de los cerca de 400 asistentes apuntaron a jueces, militares y al gobierno, a quienes culpan de organizar un montaje que está abriendo la puerta para la impunidad de los criminales de la dictadura. En París, la abogada de familiares de franceses desaparecidos en Chile, Sophie Thonon, confía en que será juzgado en rebeldía en Francia y expresó que el archivo temporal de la causa contra Pinochet es una "interpretación escandalosa" de la ley.