Washington- Mientras que en Europa y Oriente Medio el nuevo bombardeo contra Baghdad, recibe duras críticas, la mayoría de los principales diarios de Estados Unidos, al igual que algunos analistas, coincidieron en que la acción estaba plenamente justificada ante las constantes amenazas que plantea el régimen iraquí a los aviones que patrullan la zona de exclusión aérea desde la Guerra del Golfo.
Asimismo, destacan que en menos de un mes de llegar al poder, el presidente George W. Bush envió una clara señal de que el nuevo "equipo texano" que trajo a Washington sabrá tomar severas medidas ante la resistencia del régimen de Saddam Hussein a cumplir con las resoluciones de Naciones Unidas. Asimismo, no faltan quienes consideran de que la contundente acción de Estados Unidos y Gran Bretaña ha servido para poner en alerta al régimen cubano de Fidel Castro, que reaccionó con indignación ante el bombardeo.
¿ADVERTENCIA TAMBIEN A CUBA?
El propio vicepresidente Dick Cheney se encargó de enfatizar de que el nuevo gobierno mantendrá a Cuba e Irak como dos de sus principales antagonistas, como parte del argumento para convencer al resto del mundo de que acepte la construcción del escudo antimisiles, uno de los más controvertidos objetivos de Bush.
"Bush está en lo correcto cuando considera todas las opciones, financiar la oposición a Saddam en Irak y hacer respetar la zona de exclusión aérea. Pero, también le manda una señal de que no tendrá temor en hacer uso de la fuerza para contener cualquier amenaza militar", decía ayer el editorial del Washington Post.
Para el New York Times, igual que para el Post, además del memorando para Saddam, también está el deseo de Bush de mostrarse como un líder, no sólo ante la comunidad internacional, sino ante el propio pueblo estadounidense. Especialmente, porque durante la campaña caló la idea de que era un hombre con muy poco dominio de los temas internacionales.
"El mensaje que Bush mandó no fue sólo para Saddam. Fue también para el mundo y para todos los estadounidenses con los que quiere establecer la mayor credibilidad posible en sus primeros días como presidente. A pesar de su inexperiencia en política exterior quiere demostrar que allí está y que será un jugador importante que tendrán que tener en cuenta", dice el Times.
Pero si Bush envió "un categórico mensaje" a Saddam, también es posible que puede haber caído en una trampa, advierte en Robin Wright, experto en política exterior de Los Angeles Times Wright, quien considera que la acción puede permitir a Saddam, que tiene un gran sentido dramático, colocarse ante la opinión pública mundial como víctima, especialmente en un momento en que el mundo árabe está agitado por el deterioro de la situación palestina.
Por cierto, algunos observadores consideran que era de esperar que Saddam Hussein provocaría la primera acción militar del gobierno de Bush II, porque no sería de sorprender que esté decidido a terminar el trabajo que empezó su padre hace diez años con la Guerra del Golfo, con su equipo de veteranos de Bush II, que participaron en esa guerra, Cheney y el secretario de Estado Colin Powell.
MAS QUE UNA ACCION DE "RUTINA"
En un claro esfuerzo por minimizar el impacto del bombardeo, que fue anunciado en el preciso momento en que Bush se encontraba reunido con el presidente Vicente Fox en México, el ex-gobernador de Texas insistió que el ataque aéreo contra el centro de Irak había sido uno más de los que habitualmente lanza la aviación aliada para mantener a raya a las fuerzas armadas iraquíes.
"Quiero asegurar a aquellos que no comprenden la política de Estados Unidos que esta es una misión de rutina", insistió varias veces en una rueda de prensa en el rancho de Fox.
Sin embargo, uno de sus propios consejeros políticos, Richard N. Perle, confesó ayer al "Washington Post" que no había nada de "rutinario" en la ofensiva del viernes. "El presidente quiso presentar lo ocurrido como algo dentro del libreto. Pero había muchas expectativas sobre cómo Saddam pondría a prueba a la nueva administración. Y tal vez la administración prefirió probarlo primero a él", aseveró.
No obstante, todavía no está nada claro por qué el ataque no pudo ser demorado un día o dos, para evitar que la noticia explotara en medio de la reunión entre Bush y el presidente Vicente Fox en México el pasado viernes, que marcó el primer viaje al exterior y que había sido coreografiada políticamente hasta el milímetro. Y aunque Fox no pareció contrariado por el inesperado evento, otros funcionarios mexicanos y diplomáticos en Washington expresaron su desconcierto e irritación.
FINANCIAL TIMES FELICITA APERTURA COMERCIAL MEXICANA
Quizás para amortiguar las críticas vertidas también en la prensa mexicana, Fox realizó una publicitada gira por León el sábado acompañado por el escritor Carlos Fuentes y varios periodistas en la que reiteró su satisfacción con los resultados del encuentro tanto a nivel personal como en los acuerdos que espera sellar con Bush en materia de comercio, la planificación del desarrollo económico regional en rubros como energía, carreteras y transportes.
Fox también pudo citar a un artículo de fin de semana del prestigioso Financial Times de Londres que señala que México, que tanto se esfuerza por alcanzar a Estados Unidos en materia de desarrollo, en el área comercial ha hecho más avances.
"Durante la mayor parte de su historia, México fue uno de los países con una de las economías más protegidas del mundo", dice el FT. "Sin embargo, durante la última década ha firmado acuerdos de libre comercio con casi 30 países, inclusive Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Chile, Venezuela y Colombia".