El técnico colombiano Richard Parra aseguró que se enteró por medio de un amigo que el Plaza Amador no seguiría contando con sus servicios para la próxima temporada de la Liga Panameña de Fútbol (LPF).
“Me dieron ganas de vomitar. Fue mi primera reacción. Vomitar, porque yo siempre voy de frente, miro a los ojos y con estos actos, que no sabría ni cómo llamarlos, dan ganas de vomitar, de ver cómo el ser humano cae tan bajo por momentos”, manifestó Parra, quien la pasada campaña dirigió las últimas nueve fechas al conjunto placino, que ahora será comandado por Mike Stump.
“Siempre me lo dieron a entender (que continuaría). Un directivo me dijo que consiguiera apartamento. Con el tiempo, la gente no llamó... Se manejó mucha falsedad e hipocresía”, agregó Parra, quien aseguró que quería seguir en la institución, y que estaba dispuesto a negociar la parte económica para llegar a un acuerdo.
Por su parte, Gian Castillero, presidente de los “leones”, contó que, entre otras cosas, se decantaron por fichar a Mike Stump porque era un entrenador que se ajustaba “a la idiosincrasia y a las necesidades inmediatas del Plaza Amador”.
El dirigente, además, negó que después de finalizada la pasada campaña hubiera un acuerdo formal o apalabrado con Parra para que este siguiera.
“Eso es totalmente incorrecto”, y añadió: “Nos sorprende su reacción, que no refleja las conversaciones amplias y sinceras que tuvimos”.