El Juventus de Turín se alzó ayer con su séptima Supercopa de Italia gracias a dos goles de los recién llegados Mario Mandzukic y el argentino Paulo Dybala, tantos que sirvieron para derrotar al Lazio (2-0).
De este modo, el conjunto turinés comenzó con una victoria una temporada a la que llega después de la marcha de algunos de los artífices de sus últimos logros, como Carlos Tévez, Arturo Vidal o Andrea Pirlo.
A este encuentro, que se jugó en Shanghái, la Juve acudía con cierto ánimo de experimentación debido también a las ausencias por lesión de otros importantes jugadores como Álvaro Morata, Sami Khedira o Giorgio Chiellini.