Desafiante y decidido a ser un conducto para un cambio en Estados Unidos, Colin Kaepernick tiene previsto permanecer sentado durante la ejecución del himno nacional todas las veces que lo considere apropiado y hasta que observe un avance importante en su país, específicamente en lo que toca a las relaciones raciales.
Kapernick sabe que los 49ers de San Francisco podrían darlo de baja por esa postura. Aunque lo critiquen y releguen, el quarterback asumirá solo por su cuenta ese proceder si es necesario y no ha pedido a nadie que siga su ejemplo.
El jugador sabe que podrían tratarlo mal en algunas ciudades en las que el equipo juegue de visitante, está dispuesto a afrontar esa situación y señaló que no le preocupa mucho su seguridad, pero "si algo ocurriera, eso solo demostraría mi punto de vista".
Kaepernick conversó en la mañana con sus compañeros de equipo para explicarles su punto de vista. Algunos estuvieron de acuerdo con su mensaje, pero no necesariamente con su método.