Uno de los más prometedores jugadores cubanos de béisbol, Kendry Morales, desertó a Estados Unidos con la ilusión de llegar a jugar en las Grandes Ligas, confirmó ayer uno de sus familiares en La Habana.
El bateador ambidiestro, de 20 años, llevaba varios meses sin jugar partidos oficiales, ya que fue dado de baja de su equipo, Industriales, tras un intento de marcharse del país.
"Kendry abandonó el viernes en la tarde la casa con un amigo y no supimos más de él hasta el martes en la tarde cuando llamó por teléfono a su mamá (Noelia Rodríguez) desde EEUU.