Los Marlins de Florida continuaron su dominio sobre los Bravos de Atlanta y derrotaron a Kevin Millwood (9-11), que perdió por primera vez en su carrera en el mes de septiembre, volviendo a demostrar que en el béisbol no hay enemigo pequeño, se trate de equipos o lanzadores.
El zurdo Jesús Sánchez (9-10), que mide apenas 1,69 metros y pesa 70 kilogramos, lanzó brillantemente siete entradas y dos tercios, en las que espació nueve "hits" y permitió tres carreras --sólo una de ellas limpias-- para volver a humillar al Atlanta, esta vez con anotación de 5-4.
Sánchez tiene marca de cuatro juegos ganados y uno perdido contra los Bravos, cuya actuación frente a los Marlins está lejos de responder al calificativo de "equipo de la década" con que se suele identificar a Atlanta por haber ganado cinco campeonatos de división consecutivos.
La marca de victorias y derrotas de los Bravos frente a Florida (30-30) es la peor del equipo que dirige Bobby Cox contra cualquiera de los conjuntos de las Grandes Ligas.
Con esta derrota, Atlanta vio reducida su ventaja frente a los Mets de Nueva York --que apalearon a Milwaukee 10-2-- a sólo dos juegos.
El cerrador de los Marlins, Antonio Alfonseca, lanzó el noveno capítulo y, a pesar de permitir una carrera y llenar las bases con un sólo "out", obligó al venezolano Andrés Galarraga a batear para doble matanza y sellar la victoria floridana.
Alfonseca tiene ahora 40 juegos salvados y encabeza a todos los lanzadores de las Grandes Ligas en ese departamento.