Keylor Navas, portero del Real Madrid, sumó ayer su sexto partido consecutivo sin encajar un gol en la Liga de Campeones y logró la mejor racha sin recibir un tanto de un portero debutante en la competición europea.
Ese récord lo tenía hasta ayer el portero del Atlético de Madrid Miguel Ángel Moyá, que alcanzó los 529 minutos sin recibir un gol entre el 24 de noviembre de 2010 cuando debutó con el Valencia y el 25 de febrero de 2015, cuando recibió su primer gol en contra cuando ya estaba en las filas del conjunto rojiblanco.

La gran actuación del costarricense también bastó para que el conjunto blanco se llevara un importante triunfo ante el París Saint Germain francés (1-0) y la clasificación a los octavos de final del máximo torneo continental entre clubes, a falta de dos fechas para cerrar la ronda regular.
Ahora, ese registro es para Keylor Navas, que debutó en la competición la pasada temporada y logró mantener la portería a cero frente al Basilea y el Ludogorets. Esos dos partidos, sumados a los cuatro imbatido de la presente edición, dejan al costarricense con un total de 540 minutos sin recibir un gol.
Ante el París Saint Germain, aparte de hacer alguna buena intervención, también disfrutó de algo de suerte con dos pelotazos que los franceses mandaron a los postes de su portería.
Un partido injusto
El duelo por el liderato del Grupo A con un PSG superior, víctima de un error de su portero del que sacó oro Nacho y la mala fortuna, con tres disparos al poste, que dejaron en nada la exhibición de Ángel Di María.
El Bernabéu asistía al primer duelo calibre en la temporada del Real Madrid de Benítez como local.
En el momento en el que el Real Madrid tuvo que asumir la responsabilidad en su estadio, el PSG dominó, desequilibró al ritmo de Di María y sacó a la palestra un equipo a medio hacer, que en su primera gran cita se agarró al esfuerzo entre desajustes defensivos y acciones ofensivas aisladas. Sin embargo, el fútbol es así y con tan poco, el Madrid celebró, eso sí, no hicieron faltas las muestras de inconformidad desde la tribuna del Bernabéu.