Wilson Kipsang fue el último de los corredores de élite en llegar a Londres, pero el primero al momento de cruzar la meta ayer. Su caótica semana de viajes no tuvo impacto en el maratón, y el poseedor del récord mundial superó a sus rivales para capturar su segundo título en Londres y romper el récord de la prueba.
Kipsang completó el recorrido de 42.2 kilómetros (26.2 millas) en 2 horas, 4 minutos y 29 segundos -11 segundos más rápido que el récord anterior en Londres impuesto por Emmanuel Mutai en 2011-, al final de una semana que comenzó cuando le robaron su pasaporte y su visa de su auto en el lugar donde entrena en Kenia. A pesar de que tenía un pasaporte de repuesto, Kipsang tuvo que viajar desde la ciudad de Iten a la capital Nairobi para obtener una visa de reemplazo antes de llegar, dos días después, a Londres el jueves.