El ucraniano Vitali Klitschko retuvo ayer, en el Arena Olimpiyskiy de Moscú, Rusia, el título de los pesos pesados, versión del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), al imponerse por nocaut en el cuarto asalto al alemán Manuel Charr.
Klitschko, de 41 años y que deja su récord en 45-2 (con 41 nocauts), venció después de que el médico decidiera parar la contienda debido al corte sufrido por el púgil de ascendencia libanesa en la ceja de su ojo derecho.
El combate entre Ucrania y Alemania fue detenido cuando quedaban 56 segundos para terminar el cuarto asalto sobre los doce pactados.
Charr, que se presentaba invicto a este combate, mostró airadamente su disgusto por no poder continuar la pelea pese a que no paraba de manar sangre de la zona.
Enojo.
La esquina de Charr protestó porque no le dieron la oportunidad de detener la sangre en ningún momento.
La situación causó más enfado en el boxeador alemán, ya que lanzó patadas a las cuerdas para mostrar su desacuerdo con aquella decisión.
La primera caída del alemán llegó poco antes del final del segundo asalto cuando Klitschko derribó a Charr, de 27 años, con un golpe al rostro, lo que hizo que el árbitro contara hasta cinco, antes de decidir que el combate continuara.
Klitschko siguió dominando el encuentro con cierta amplitud pese a los intentos del germano de plantar cara al ucraniano, que combatía por vez primera en Moscú.