Los Lakers de Los Ángeles tienen números para el olvido, sin embargo, aún tienen un atractivo que la gente no quiere perderse por nada del mundo.
¿Cuál es esa atracción? Pues no es otra que ser testigos de la última temporada de Kobe Bryant en la NBA.
La estrella de los Lakers anunció a finales de noviembre su retiro y desde ese momento cada partido de su equipo ha tomado un matiz diferente, en el que los aficionados quieren verlo jugar en sus respectivas ciudades por última vez.
Es por esa poderosa razón que ni los espectaculares Warriors de Curry ni los Cavaliers de LeBron convocan tanto público.
A cada encuentro de los Lakers acuden un estimado de 19,223 personas, más que los 18,979 que convocan los Cavs.
Además de las cifras en cuanto a asistencia, el precio de las entradas también ha variado desde que Bryant anunció su decisión.
Los boletos de reventa se han disparado hasta un 85%, tanto para los partidos de local en el Staples, como en los de visitante. La situación ha causado que se cuelgue el cartel de "no hay boletos".
También los Lakers lideran la NBA en el consumo de partidos individuales en el League Pass, una opción nueva de esta temporada que permite ver partidos sueltos por 6.99 dólares. Solo Golden State Warriors recibe más compras que los Lakers. Esto obviamente es responsabilidad de Kobe.
La franquicia de Los Ángeles es la segunda peor de toda la NBA (el primer lugar lo ocupan los 76ers) esta temporada. Por ahora, su marca de victorias y derrotas es de 4-23, al parecer, lo único atractivo es Kobe.