Los santeños se dieron a respetar y creyeron en todo momento en su equipo.
La cantidad de personas que asistió a los estadios de béisbol fue impresionante y positivo, pero al final del certamen es la afición de Los Santos, la gran ganadora, no porque su equipo fuese campeón, sino por la entrega y el colorido que le brindaron al espectáculo.
En el Estadio Olmedo Solé de Las Tablas, el promedio de personas en la primera ronda era de 1,200.
La mejor convocatoria fue de 3,309 cuando Los Santos recibió a Herrera.
Para la serie de seis, el promedio de personas en el Estadio Olmedo Solé aumentó a 3,100 por partido.
Otro clásico de Azuero en esta ronda fue el más taquillero con 3,701 fanáticos, en un abarrotado coliseo.
Los santeños sólo tuvieron un juego en la Final de la Liga Central en Las Tablas, donde asistieron 3,452 personas.
Sin embargo en esta ronda, el séptimo partido entre Chiriquí y Los Santos contó con 12,693 aficionados, siendo la mayoría santeños, que lograron ocupar hasta el segundo piso del coloso de Mocambo.
En la final, la historia fue igual.