Celebración, abrazos, besos, alegría, caravanas. El salto de Irving Saladino en el Olimpo provocó la reacción de todo un país y la celebración en cada rincón de la geografía nacional.
Panamá vive un momento inolvidable y el pueblo no para de celebrar y comentar un hecho que quedará grabado para siempre en sus corazones.
Las calles se visten de rojo, la canción Patria de Rubén Blades suena en las emisoras locales y el himno "Vamos Irving", retumba por las avenidas, formando parte de este salto dorado que contagia a toda una nación.