- 51 dólares cuesta el alojamiento para niños en el Sheraton Bijao, que en esas fechas inaugurará moderna pizzería.
Mariano Rivera oficializó ayer lo que todo el mundo sabía: se retira al concluir la temporada 2013 del béisbol de las Grandes Ligas.
Reído de oreja a oreja y acompañado de su esposa Clara y sus hijos Jaziel y Jafet, además de sus compañeros de equipo y del alto mando de los Yanquis de Nueva York, Rivera reveló lo que era un secreto a voces y aseguró que después de esta campaña no va más.

“No es fácil tomar una decisión como esta. Después de este año estaré retirado. Ahora lo oyen de mi propia boca. Ahora es oficial”, exclamó Rivera en la sala de conferencias del complejo George W. Steimbrener, sede de los entrenamientos primaverales de los Bombarderos del Bronx en Tampa, Florida.
Rivera aprovechó el momento para exhibir su rol de líder dentro del equipo, al inyectar de positivismo a sus compañeros para que salgan en busca de otro título para la franquicia.

“Ganar la Serie Mundial sería mi ambición. Es por lo que siempre se pelea dentro de nuestra organización”, declaró Rivera.
En el momento que se le preguntó cómo quería terminar su carrera, respondió: “Espero que mi último juego esté lanzando en la Serie Mundial”.

El panameño de 43 años reveló también que en varias ocasiones barajó la idea del retiro para dedicarle más tiempo a su familia y energías a la iglesia, por lo que confesó que la lesión del año pasado alargó una temporada más su salida del béisbol. “No quise irme así. Pensé que quería darlo todo”, argumentó ‘Mo’, el único que todavía utiliza el N.° 42 en la Gran Carpa.
Rivera se malogró su rodilla derecha el 3 de mayo, en el Kauffman Stadium, casa de los Reales de Kansas City, y el 12 de junio fue operado.

“No me siento el más grande de todos los tiempos. Soy un jugador de equipo”, subrayó a la agencia de noticias EFE. “Me gustaría ser recordado como un jugador que siempre estuvo para apoyar a los demás, eso sí que es grandioso e importante para mí”, agregó.
Cooperstown lo espera

Con el anuncio de su retiro al final de este 2013, Rivera se compró su pasaje de un vuelo directo al Salón de la Fama de Cooperstown, gracias a una loable carrera de 19 años.
Rivera es el líder de rescates de todos los tiempos con 608 salvamentos, pero sin duda, esa cifra aumentará, luego de un 2012 para el olvido, pues solo actuó en nueve partidos.

El canalero, oriundo del pueblo pesquero de Puerto Caimito, en La Chorrera, tiene otras estadísticas a su favor para ingresar sin obstáculo alguno a la inmortalidad y esos son sus herméticos números en postemporada.
El [B]lanzapiedras[/B]istmeños tiene 42 rescates en los [B]playoffs[/B], otro registro histórico para un taponero en las mayores.

Su promedio de carreras limpias es microscópico con un 0.70 y su marca de victorias y derrotas es 8-1. Para este año, Rivera tiene garantizado un salario de 10 millones más incentivos.


