Datos
- 13 defensas del título mundial gallo de la AMB ha realizado Anselmo Moreno.
- 118 libras es el peso, hasta el momento, en el que pelea el panameño.
- 117.6 libras pesó el púgil istmeño para la pelea que se realizó ayer en Texas.
- 206 fue el número de la habitación del hotel en la que se hospedó Moreno.
Enviada especial, Mesquite, Texas
El color de la vestimenta que utilizó ayer el panameño Anselmo Chemito Moreno combinó, perfectamente, con el verde panorama que ofrece, en este tiempo, la bella Texas.

El día del hasta ayer supercampeón mundial gallo (118 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) se inició, exactamente, a las 9:00 a.m., con una caminata hacia Landy's Restaurant y un desayuno que hizo que se asustara un poco, debido a la porción.
Creí que era un 'jamoncito' y lo que me trajeron fue una pierna. ¡Qué comidón!

El viaje hacia el restaurante lo emprendieron Moreno y sus entrenadores, los istmeños Celso Chávez y Raúl Rodríguez. Fue necesario caminar casi siete minutos para llegar al lugar deseado, para luego partir en menos de media hora por una sorpresa inesperada: un banquete que Chemito no estaba dispuesto a digerir.
Pedí la primera opción que estaba en el menú, porque quería huevos, pan y jamón, pero no pensé que sería demasiado. Creí que era un 'jamoncito' y lo que me trajeron fue una pierna. ¡Que comidón!, expresó entre risas el destacado pugilista.
Al tener mucha comida en la mesa y el estómago todavía pequeño, Moreno optó por llevarse el desayuno para comerlo luego en el hotel La Quinta Inn.
De regreso al hotel, Chemito conversaba de lo mucho que disfruta pasar tiempo con su familia y que ya la estaba extrañando. También conversó sobre lo mucho que le gusta una cerveza.
Una vez dentro de las instalaciones del edificio color amarillo, el boxeador istmeño se tomó su tiempo y descansó un momento en el lobby del hotel. Luego, recibió una llamada que le cambió el semblante, su esposa, Rouss Laguna de Moreno, estaba al otro lado del teléfono asegurándose de que su esposo estuviera bien.
Rouss acaba de llamar, me estaba contando que los niños ya están en el colegio, explicó.
Prueba antidopaje
El tiempo seguía pasando y Moreno solo esperaba para ser trasladado al centro médico, en donde se le realizaría la prueba antidopaje. El viaje duró más de lo debido, ya que Chemito había olvidado su pasaporte en la habitación. Unos 20 minutos más tarde y con el reloj reflejando las 11:15 a.m., el púgil panameño, en compañía de su equipo de trabajo, arribó en una camioneta blanca y estampada con unos guantes al LabCorp, donde le realizarían la prueba.
“Chemito” recibió una llamada que le cambió el rostro: era su esposa, Rouss.
De manera inmediata fueron ingresados sus datos al sistema y le tocaba esperar la llegada de su oponente, el dominicano Juan Carlos Payano, que ocho minutos más tarde hizo su aparición, para iniciar con las pruebas.
Fuera del laboratorio, Chemito caminaba en círculos, puesto que por haber ingerido cierta cantidad de agua necesitaba evacuar el líquido.
La joven asistente, de ojos azules y cabello oscuro, hizo el llamado dirigido a Moreno, sin embargo, el que atendió la convocatoria fue Payano, debido a que el púgil panameño estaba fuera del lugar.
Todo ocurrió con normalidad y el segundo aviso para el istmeño fue atendido con éxito. Al final del protocolo, Moreno y Payano chocaron manos y cada uno tomó sus rutas de regreso al hotel.
Ahora me quedaré en el hotel, descansando y esperando para alistarme y salir a defender lo mío, relató Moreno.
Las horas pasaron y el hombre de El Martillo permaneció descansando en la tranquilidad de la habitación con número 206, hasta que llegó la hora de partir del hotel hacia el Mesquite Arena, lugar donde ocurrió la acción más esperada por los habitantes del pueblo panameño: el choque Moreno-Payano.