Un día soleado se vivió en el campo del Coronado Club & Resort la tarde de ayer.
Todo fue como si el astro rey, el cual dirige el sistema solar -Vía Lactea-, tuviera vida propia y adivinara que el torneo benéfico de la Fundación Ronald McDonald’s tenía que ser celebrado con la mejor sintonía entre iluminación y clima.
Los golfistas rieron, gozaron y sufrieron. Lógico, como en todo deporte. Esta vez el golf fue más allá, pues rompió las barreras que separan a un torneo tradicional de un evento que lucha por el bienestar de miles de niños panameños, quienes por sus problemas de salud y falta de recursos, sufren todos los días.
El ambiente.
La atmósfera del certamen era realmente impresionante, pues en cada uno de los 18 hoyos, los golfistas participantes se jugaban un premio.
Esto motivaba a los golfistas a tener el mejor de los desempeños en cada tiro, pues de esto dependían sus opciones de victoria.
Por otra parte, los extensos “fairways” y los verdes y perfectos “greens” dificultaban los “strokes” por parte de cada uno de los jugadores. El viento también fue un factor muy influyente, pero no tan determinante como en otras ocasiones.
El campeonato.
Con un total de 61 golpes (11 bajo el par del campo del Hotel Coronado), el trébol conformado por Alejandro Stanziola, Carlos Fernández y Gastón Faraudo, se alzó con el primer lugar “gross”, y por ende, quedó como el equipo campeón de la octava versión del Torneo McDonald’s.
Por otra parte, el trío formado por Carlos Clement, Carlos Moses y Gustavo García De Paredes, con un total de 56 golpes, logró obtener el primer lugar neto, que sale entre sustracción entre el “gross” y “handicap”.
Por último, el grupo conformado por Roy Icaza, Mario Bárcenas y Carlos Hoyos, realizando un total final de 54 golpes, se quedó con el segundo neto del certamen y obtuvo una nominación como uno de los mejores equipos de todo el evento celebrado ayer en verde de Coronado.
Reacciones.
Al final, todo quedó como hecho por los dioses, ya que la seriedad y la buena organización fueron un factor determinante en todo momento.
Referente a ello, la señora Yajaira Steele, una de las encargadas de la logística y miembro importante en la labor que día a día realiza la Fundación Ronald McDonald’s, dijo: “Logramos lo que queríamos y gracias a Dios el día nos favoreció”.