En medio de la tensión que vive esta ciudad, la reunión de la Breeders´ Cup, con los mejores campeones del turf al alcance de la mano, aportó aquí un motivo para la distracción.
Más de 53.000 fans ingresaron anteayer a Belmont Park, un hipódromo que no suele caracterizarse por albergar todos los días inmensas muchedumbres y lo hicieron protegidos por medidas de seguridad extras dada la situación imperante desde el 11 de septiembre. Nada de bolsos, mucho de detectores de metales y cuidadosas inspecciones en cada rincón formaron parte del plan para evitar sorpresas.
"Quisimos estar preparados para cualquier cosa", dijo Barry Schwartz , presidente de la NYRA, sobre todo al considerar que muchos caballos pertenecientes al mundo árabe competían en las carreras. En efecto, veinte de los ochenta y dos inscriptos en las carreras de la Breeders´ Cup involucraban a propietarios de esa zona, como las familias reales de Dubai y Arabia Saudita.