"Tengo un fuerte recuerdo de cuando tenía 7 años. Tan fuerte que si cierro los ojos, me lo imagino y me emociono. Tiene que ver con mi familia”, así inicia una carta que Cristiano Ronaldo hizo pública y en la que habla en primera persona de su vida.
El escrito de
Cristiano Ronaldo aparece en el popular medio “
The Players' Tribune”.
El delantero portugués del
Real Madrid narra como eran sus “birrias” en las calles de su natal Madeira. Recuerda que cada vez que pasaba un carro había que detener el partido.
“No teníamos porterías ni nada, y teníamos que parar el partido cada vez que pasaba un coche. Yo era muy feliz así, pero mi padre era el utillero del CF Andorinha y no paraba de animarme a ir y jugar con el equipo filial. Yo sabía que eso le haría sentir orgulloso, así que fui”
Recuerda
Cristiano Ronaldo que a medida que jugaba escuchaba comentarios que elogiaban su juego y otros que criticaban su físico lo que le llevó a tomar una decisión importante.
“Y es verdad, yo era muy flaco. No tenía músculo. Así que a los 11 años tomé una decisión. Ya sabía que tenía más talento que los demás. En ese momento decidí que también iba a trabajar mucho más duro que ellos. Ya no iba a jugar como un niño. Ya no me iba a comportar como un niño. Iba a entrenar con la convicción de que iba a llegar a ser el mejor del mundo”, expresa el jugador.
Como todo
futbolista,
Cristiano quería jugar en la selección reconoce su fanatismo por la
Liga Premier inglesa por la forma en la que se juega en esa competición.
“Empecé a soñar a lo grande. Cada vez más grande. Quería jugar en la selección nacional y en el
Manchester, porque solía ver la
Premier League por la televisión cada fin de semana. Me fascinaba la velocidad a la que se jugaban los partidos y los cánticos de los aficionados. El ambiente me ponía la piel de gallina. Cuando me convertí en jugador del
Manchester, fue un momento de máximo orgullo para mí. Pero creo que lo fue más para mi familia”.
Describe también en su etapa con el
Real Madrid que “hay un momento con mi hijo que va a quedar grabado para siempre en mi memoria” ocurrió después de ganar la
Liga de
Campeones a la Juventus en Cardiff.
“Lo que más recordaré de mi tiempo en
Madrid, y de lo que les hablaré a mis nietos cuando tenga 95 años, es de lo que sentí caminando sobre el césped de la mano con mi hijo, siendo campeón. Ojalá lo podamos repetir pronto”, cierra.
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