C uando Kaká levanta las manos al cielo, Higuaín marca un doblete y Cristiano Ronaldo deja la perla de la noche marítima, no hay duda, el Real Madrid sacó la aplanadora mágica para dejar al Villarreal vapuleado con un contundente 6-2.
Era luna de reivindicaciones, de dianas, héroes y alegrías. Primero CR9 marcó un tiro libre magnífico, de antología, para dejar su sello y abrir la tapa de una noche blanca en Madrid al minuto 17.
Fue una jota de tiro que nació en los aplausos de la afición blanca que ponía todo su ímpetu en impulsar al portugués y terminó tejido en la esquina de la portería rival. Velocidad de tigre tomó la pelota para dormir en el grito de gol.
Luego Kaká al 19 marcó de penal el 2-0 y de esta forma tapar la boca de sus críticos. El Villarreal descontaría al minuto 30 con un golazo de Marcos Senna de tiro libre. Señales de vida sin frutos.
A la mitad
Así se irían al descanso, con un Madrid superior, con hambre y ganas de más. Lo demostró Higuaín al marcar el 3-1, un gol fundamental para motivar a los locales. Nilmar parecía darle vida al visitante con el 3-2 al minuto 66, pero no fue más de allí.
Higuaín volvió a poner su sello de goleador y puso el cuarto a su estilo de matador fino, de último golpe, de puntillazo blanco. Un gran doblete para el argentino, que sigue siendo de los más efectivos en el equipo blanco.
Kaká al 79 marcó su segundo de la noche, para tener un doblete que lleva al cuadrado la alegría del brasileño, uno de los más criticados en la semana, tras el empate en la semana ante el Lyon en Liga de Campeones. El pase lo dio Ronaldo.
Xabi Alonso marcó el sexto de penal, tras una falta sobre CR9. Fue el primer gol del mediocampista con la camisa blanca en el Santiago Bernabéu. Lo que redondeó una noche fantástica para los hombres de Manuel Pellegrini.
Precisamente el técnico chileno fue el gran ganador de la noche. Luego de una semana llena de vértigos y polémicas, Pellegrini duerme tranquilo, su equipo no le falló.
El hombre de la noche volvió a ser el CR9, que en su calidad futbolística dejó al submarino sin recursos, fue imparable, era la diferencia total dentro de la cancha, su verticalidad, “dribling” y recursos hacían ver de este arte, una obra teatral de altísima calidad.
Anoche el Madrid demostró que cuando los genios se unen, Kaká, Higuaín y Cristiano, no hay alma que pare a un proyecto, a un conjunto que hoy abraza su media docena.