El Real Madrid, con rotaciones por el regreso de la Liga de Campeones, mide la mejor racha del Levante en Primera división, después de encadenar tres victorias consecutivas y la sed de venganza de un equipo que se llevó ocho goles la última vez que visitó el estadio Santiago Bernabéu.
Después de un mes de enero en el que los pocos cambios realizados por José Mourinho condujeron a un cansancio generalizado y malos resultados en Liga (empate en Almería y derrota en Pamplona), el técnico portugués mantendrá ante el Levante la línea de realizar varios retoques pensando en el encuentro europeo ante el Olympique de Lyon.
El Real Madrid cambiará desde la portería hasta la delantera. De Iker Casillas, sancionado por su expulsión ante el Espanyol, hasta Emmanuel Adebayor que dejará su puesto a Karim Benzema. Pasando por la defensa, donde Mourinho ha dejado fuera de la convocatoria a Pepe y concederá descanso a Álvaro Arbeloa. Y con muchas opciones de descanso también para los alemanes Sami Khedira y Mesut Özil.
Hay dos jugadores intocables para Mourinho. Son Xabi Alonso y Cristiano Ronaldo. Sin el primero el Real Madrid pierde su estilo. Sin el segundo su pegada. Los dos estarán en un encuentro ante el Levante, en el que el Real Madrid quiere aumentar la presión al líder, el Barcelona, acostándose a dos puntos tras recortar distancias en la última jornada.
Entra el conjunto blanco en un momento decisivo de la temporada recuperando viejas sensaciones. El triunfo a base de trabajo con diez jugadores en Cornellá-El Prat fue un impulso. Se perfilan como novedades en el once Antonio Adán, Sergio Ramos, Raúl Albiol, Lass Diarra, Kaká y Benzema.
Recibirán antes de intentar fulminar la maldición de octavos de Liga de Campeones a un Levante en plena racha. El conjunto granota afronta el partido en su mejor momento de la temporada, tras ganar en las tres últimas jornadas, pero con el recuerdo del 8-0 recibido en su última visita al Santiago Bernabéu.