Una sesión de 48 arduas horas de puro fútbol fue necesaria para conocer al campeón y representante nacional en la Copa Volkswagen.
El escenario fue la Ciudad Deportiva Kiwanis, en Clayton, que el sábado recibió a 12 colegios, que fueron eliminándose uno a uno hasta quedar el domingo cuatro escuadras: La Salle, San Agustín, San Vicente de Paul y Gastón Faraudo.
En la primera semifinal, el San Agustín se encargó de poner un pie en el avión al dejar fuera a La Salle con un resultado de 2-0.
Luego, el Gastón Faraudo y el San Vicente arreglarían el otro cupo. Con una defensa hermética, los del Gastón mantuvieron el 2 a 1 durante todo el compromiso y jugarían la final contra los agustinianos.
Final.
Como debía ser, ninguno de los dos mejores -el Gastón Faraudo y el San Agustín- daba su brazo a torcer y el empate a un gol fue eterno. Pero como esto no podía terminar así, el tiempo de reposición parecía lo único que resolvería el dilema. Aquí las cosas no cambiaron mucho y con el pasar de los minutos los penales fueron la única solución a esta reñida batalla.
A medida que pasaban las ejecuciones de la pena máxima, los agustinianos veían cómo se les escapaba el boleto del avión y después de un resultado de 4-3, el Gastón se proclamó como la tripulación oficial que viajará el 15 de noviembre a Costa Rica para jugar con los de casa y también con Guatemala. Si ganan allá, el estadio mundialista de Argentina los esperará el 21 de noviembre para definir al campeón mundial de la Copa Volkswagen.