El ex mandamás del atletismo, Lamine Diack, es investigado en Francia por acusaciones de corrupción y lavado de dinero, al ser sospechoso de recibir sobornos de Rusia para ocultar al menos seis casos de dopaje.
La fiscalía francesa sospecha que la supuesta conspiración permitió que atletas rusos que debieron haber sido sancionados por dopaje compitieran en los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres. Dirigentes de la federación internacional de atletismo (IAAF) en ese momento, incluyendo a su presidente Diack, habrían recibido sobornos en 2011 para hacerse de la vista larga cuando Rusia decidió no castigar a los atletas que arrojaron positivo.
``Decidieron no hacer nada y ahora entendemos por qué. Fue por dinero'', dijo a la AP, Jean-Yves Lourgouilloux, fiscal asistente de la oficial francesa que se encarga de los delitos financieros.
Indicó que Diack es sospechoso de recibir cerca de un millón de euros (1,2 millones de dólares) de parte de la federación rusa de atletismo, incluyendo parte en efectivo.
Un asesor legal de Diack, Habib Cisse, también es investigado gracias a la evidencia recibida de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).
Diack dejó el cargo en agosto, a los 82 años, y luego de casi 16 años al mando del organismo rector de la pista y campo. La fiscalía francesa señaló que tres magistrados de investigación están a cargo del caso de Diack.
Gabriel Dolle, quien estaba a cargo del departamento antidopaje de la IAAF, también fue detenido en Niza, dijo la fiscalía en París.