Deportes

La cura


Sabía que había pasado mucho tiempo desde aquel jueves en el que su padre no regresó a casa.

También, había observado que su madre lloraba a escondidas.

- Mami, ¿por qué lloras? – preguntó Helen.

 

La madre levantó la mirada y al contemplar aquella carita, el llanto ahogó sus palabras. No hubo respuesta.

¿Lloras porque papito no ha venido a casa?, yo lo extraño. ¿Tú también lo extrañas? – dijo Helen.

Tampoco hubo respuesta.

 

Para Sofía no ha sido fácil tomar las riendas de la casa, luego de lo que pasó. Fue algo inesperado y nunca imaginó que estaría en una situación así.

Tenía todo lo que había deseado en la vida: una familia hermosa, una hija adorable, un esposo ejemplar, un trabajo estable que le ofrecía un brillante futuro, era feliz.

Su vida se transformó aquel jueves que nunca olvidará. Esa llamada telefónica le robó la alegría. No reconocía la voz por el auricular, pero lo que escuchó la hizo soltar el teléfono y al mismo tiempo sus rodillas se doblaron, dejándose caer al suelo.

 

….Mi esposo está grave en el hospital… con pocas esperanzas de vida… una bala estuvo a punto de robarle la existencia… no quiero que muera… pero… ya va un mes y no despierta, sé que está vivo porque su corazón me habla… nadie imagina cuánto extraño su voz…

El papá de Helen fue dado de alta en estado de inconsciencia, luego de permanecer recluido en el hospital dos meses.

Al verlo llegar, creyó que estaba dormido y que pronto despertaría. Al notar que el tiempo transcurría y “su papito” no despertaba se acercó a su madre y le dijo:

 

-Mami, ¿recuerdas el cuento que papito me contaba?

-¿Cuál de todos? - respondió Sofía.

-Ese, donde la princesa se despertaba solo con el beso de un príncipe… ¿lo recuerdas?

Sofía asintió con la cabeza.

Entonces, con la ingenuidad que caracteriza la infancia, Helen le dijo a su madre:

-Si tú le das un besito a papi, seguro se despertará…

Tomó a su madre de la mano y la llevó al cuarto. Los ojos de Sofía se empañaron, recordó muchos momentos, buenos y no tan buenos, miró a su hija, la abrazó fuertemente, en ese momento pudo comprender que seguía teniendo una hermosa familia, solo que en otras circunstancias.


fecha edicion
old id
766657
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América