La brasileña Fabiana Muhrer, campeona mundial en pista cubierta, alcanzó la cima de su carrera deportiva al refrendar con una marca de 4,85 su título al aire libre en presencia de la más grande, la rusa Yelena Isinbayeva, que se quedó fuera del podio, sexta con 4,65.
Tal vez pensando que era la de siempre, la "zarina de la pértiga" empezó a saltar después que todas, cuando la barra se situó a 5,65 del suelo, y superó esa altura limpiamente. Lejos estaba de pensar que no podría con una sola altura más.
Muhrer llegó sin un solo fallo hasta que el listón se colocó a 4,80. Ahí necesitó dos saltos, a diferencia de la alemana Maryina Strutz, que pasó a la primera. Pero la brasileña, número uno mundial en 2010 después de seis años de hegemonía de Isinbayeva, superó también los 4,85 y sentenció la batalla.
Hubo una rusa en el podio pero no fue Isinbayeva. Svetlana Feofanova logró su mejor salto del año para colgarse la medalla de bronce por delante de la líder mundial del año, la estadounidense Jennifer Suhr.
Isinbayeva, en posesión de 27 récords mundiales, pretendía restaurar su ya vapuleada reputación.