Es bien sabido que Jaime Penedo es un meta sumamente competitivo, dedicado y disciplinado, dentro y fuera de la cancha, tampoco es un secreto para nadie su sencillez y lo bien puestos que tiene los pies en la tierra, pero apuesto a que pocas personas conocen que el portero del LA Galaxy guarda una espinita clavada, como quien dice, debido a su fugaz paso por el fútbol europeo.
Entre 2005 y 2007, el guardameta cruzó el charco, primero fue al Cagliari italiano y un año más tarde al Osasuna B de España, antes de regresar a suelo americano y recalar en el Municipal de Guatemala (2007-2013).
"Cuando llegué a España, allá por 2006, ya tenía 24 años, y era muy alto, pero no estaba preparado para un fútbol tan competitivo y profesional", reconoce Penedo, quien aún no encuentra término para describir esta aventura. "No sé cómo explicarlo, los vestuarios, la ducha, un césped en el que la bola no brincara entre las piedras, el propio aire que se respiraba", agregó en una entrevista con el diario madrileño .
Definitivamente, una época muy difícil para el portero de la selección panameña, sin embargo, reconoce que a esta le siguió un periodo maravilloso en Guatemala, en donde "recuperé mi autoestima y pasé los mejores años de mi profesión".
Por otra parte, al igual que lo han hecho otros jugadores de la Roja, Penedo reconoció que el momento más duro de su carrera como futbolista profesional fue "caer en la Hexagonal -rumbo al Mundial Brasil 2014-, ha sido sin duda el golpe más duro de mi carrera. Tuvimos el éxito muy cerca, pero en el fútbol se paga muy pronto lo que sucede fuera del campo y pienso que no supimos manejar la situación".