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La directora escogió una devoción al paisaje

Las costas del Canal y un río, cuyo dorado resplandor se inserta en la espesura de la selva, son otros de los trabajos que llevan por título "Agua.. aire" y "Respirando verdes". Tapia considera que aún tiene inspiración con estos temas.


La galería de arte Mateo Sariel cierra cada año con una exposición colectiva denominada "La directora escoge". Esta vez Alexandra Arias, directora de esta sala varió su selección. "Los pintores están encantados porque el paisaje es el tema del 2005", expone con entusiasmo al iniciar la actividad que reúne en esa ocasión a Ignacio Esplá, Alicia Viteri, Amalia Tapia y los argentinos Mariu Beyro y Juan José Cambre.
La señora Arias hace un balance de lo que ha sido un año en el que la galería ha presentado libros de arte, participó en actividades culturales y además de mostrar series actualizadas de sus pintores habituales, expuso novedades. "Los jóvenes han tenido un espacio muy amplio este año en Mateo Sariel; 2006 será un período de maestros que volverán para presentar sus últimos aportes creativos" anuncia.
El pintor español, radicado en Panamá, Ignacio Esplá presentó cuatro trabajos que continúan con sus sugerencias de plantas y flores, sobre fondos planos y llenos de colorido. "Gabriela" y "Llámame" son dos grandes marcos con flores; el primero, presenta una especie de gran copa donde la flor se abre en rojo hacia arriba. El segundo, eleva el pedúnculo que culmina en una flor de tonos blancos, casi verdes.
Sus otros dos trabajos, dípticos son composiciones más complejas; el primero, "El espíritu del árbol" es una fiesta de lianas y flores, estas últimas en rojo, naranja y amarillo que contrastan con un fondo celeste. El otro cuadro "Lotos rojos", muestra grandes flores que se prolongan y brindan mucho movimiento al plano, sobre todo por los diferentes estados de apertura de los pétalos color vino, sobre fondos oscuros.
"Es como siempre, alcanzar una mayor libertad del color", opina el pintor, que siempre ha buscado separarse de la figuración expresiva para que las manchas sugieran sus temas y referentes.
Amalia Tapia mantiene su preferencia por la bahía de Panamá y el Canal. Sus trabajos recogen escenas desde "Amaneceres", donde el mar es el receptor del intenso influjo del sol de ese momento cuando nace un resplandor que contrasta con la aglomeración de las nubes. Un estado más tranquilo se expone en el díptico "Una mañana de mayo", con un perfil del Casco Viejo de la ciudad sobre el mar y un cielo cubierto de cúmulos nubosos.
Las costas del Canal y un río, cuyo dorado resplandor se inserta en la espesura de la selva, son otros de los trabajos que llevan por título "Agua.. aire" y "Respirando verdes". Tapia considera que aún tiene inspiración con estos temas. Los contrastes y la fuerza del ambiente en este rincón, le animan a componer. Hablar del tema, le trae a la memoria el disfrute de combinar colores para recoger lo que siente al ver ese paisaje.
Mariu Beyro cree firmemente que el agua puede ser un referente del arte. "Es necesario rescatar el agua, está allí y refleja la vida, todo" afirma. En las paredes de la galería, cuelgan dos de sus obras, "Tropical iceberg seven" y "Café Polonio", semejantes en exponer una meticulosa composición de blancos y celestes, donde se percibe un ambiente marino lleno de nubes en trazos horizontales, como si se viera desde el aire.
Los cuatro cuadros de Cambre son parecidos en cuanto al motivo y utilizan la misma técnica. Son un fondo plano y sobre él, tenues tonalidades que reflejan un enjambre de ramas que se entrecruzan . En uno de ellos, apenas son perceptibles los árboles.
Las pinturas llevan los nombres de "Verde" (bosque seco), dos "Ocre" y "Naranja".
¿Por qué se han incendiado sus cuadros? Preguntamos a Alicia Viteri, quien expuso sus tres versiones "Bosque", "Bosque 2" y "Bosque 3". En el primero, una composición de colores vivos, un gran campo lleno de flores amarillas que conforme se alejan, se tornan rojizas hasta llegar al sotobosque, oscurecido con un morado y sobre él, las hojas de los árboles que al ser mecidas por el aire, se vuelven una llamarada de intenso bermellón.
En el segundo cuadro se puede ver un follaje en rojo morado con hojas en azul y troncos rosados. "Es una visión desde el punto de vista de una hormiga", afirma esta pintora, quien confiesa que el color es un descubrimiento, después de muchos años de trabajar en blanco y negro; "Encontré el color, llegué al bosque y aquí me quedo porque tiene mucha inspiración y está lleno de enseñanzas de las que no me canso", afirma.
Los 17 cuadros que exponen este panorama de la galería Mateo Sariel, son un homenaje a la vista, al color y sobre todo, expresan una devoción al paisaje.
Esta visión temática es poderosa en cuanto a composición porque cada uno de los pintores, unos en forma figurativa, otros de manera abstracta y hasta algunos con la fantasía, consolidan un espacio lleno de vida, de sentimientos, sensaciones y de fuerza expresiva.
La selva, el mar, el aire y las flores recogen las técnicas y las fuerzas de los pinceles de estos maestros para poblar espacios que nos invitan a admirar nuestro alrededor y que cada día nos expone a través de la atmósfera, las nubes y la luz, las múltiples expresiones de su mágico lenguaje. Los cinco pintores transmiten en conjunto, el mensaje adecuado para cerrar un año artístico en esa galería.


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216597
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América