El hecho de que el deporte sea tan cercano al arte se debe en gran medida a la naturaleza estética. Un buen ejemplo de esto es la gimnasia. Entonces, ¿el gimnasta es un deportista o un artista? o ¿ambas? Para Jaime Pérez, entrenador y ex gimnasta, es un deporte de alta competitividad en el que los niños requieren de mucho esfuerzo y disciplina. "El arte lo veo cuando el gimnasta hace un giro en el aire y la cámara lo capta como si estuviera posando en el aire" expresó.
Comienzos
Solo, creó el Club Aries Gymnastics en 1991. Después de un tiempo se le unieron un entrenador y su hijo, influenciado en gran medida por su padre. "Hemos sido varias veces campeones nacionales y con los años ha ido creciendo el club", comentó Pérez.
Los niños son sueños por esbozar. Cuando ellos están felices, él está feliz, porque la alegría de los pequeños, al igual que una gripe, es contagiosa para Pérez quien se interesó por la gimnasia, cuando estaba en secundaria, después de ver a un chico saltar y caer en volteretas. Ese día se dijo a sí mismo que podía hacerlo y lo hizo. Luego formó parte de la selección del Instituto Fermín Naudeau y ganó el campeonato intercolegial.
"Confieso que me es más fácil trabajar con las niñas. Son más disciplinadas. Con los niños hay que tener más paciencia. Sus ejercicios requieren de más fuerza y, por lo tanto, de más tiempo", dijo Pérez, quien entrena a niños desde los 3 años, edad recomendada para empezar en esta disciplina (aunque en los países desarrollados existe la macrogimnasia, en la que empiezan desde que son bebés).
"Todo empieza con los padres. Muchos llevan a sus hijos al gimnasio o porque son hiperactivos o porque les gusta andar haciendo volteretas por la casa. Al final todos terminan haciendo gimnasia", agregó.
La clave
A Pérez, la experiencia le ha dicho que para ser un entrenador completo se requiere tener experiencia como atleta. "Lo que pasa con la gimnasia es que es un deporte muy especializado, se requiere el conocimiento de los movimientos, los tiempos de los ejercicios y mucha metodología", expresó.
Más que un deporte
"Lo que muchas veces los padres no ven en la gimnasia es que es un deporte integral. Moldea la personalidad de quien lo practica. Los chicos se vuelven más independientes y disciplinados. Además, desarrolla la inteligencia. Los niños en su vida tienen que vencer retos y tomar decisiones. Esto los ayudará mucho", dijo entusiasmado.
Sobre la gimnasia panameña… "Está en crecimiento. A nivel general está más competitiva que antes. Pensar en una participación olímpica, está todavía muy lejos. Se requiere una cultura del deporte, apoyo del Gobierno y un sistema de estudio" sentenció este entrenador que deposita sus esperanzas en la niñez.
Jaime Pérez entrena en el Gimnasio Miguel A. Rivas en Albrook detrás de Supro. Por sus clases, cobra una mensualidad de 30 balboas , una hora y media, tres veces a la semana.