Dinamarca y Portugal se disputarán hoy el primer puesto del Grupo H, en un partido en el que el empate les podría servir para clasificar directo a las dos -como primera y como mejor segunda- si Suecia no se impone a Holanda en el grupo E.
Portugueses y nórdicos son líderes del grupo con 16 puntos en siete partidos, tres más que Noruega, que jugará contra Chipre en Oslo y podría aprovecharse de una derrota de cualquiera de los dos para asaltar la segunda plaza.
"Estaremos informados mientras juguemos, así podremos reaccionar y saber qué resultado necesitamos", dijo el técnico danés Morten Olsen sobre el partido de Suecia, la única selección que podría quitarle a los daneses la condición de mejores segundos, siempre que Dinamarca consiga al menos un empate.
A Portugal le vale hoy con un punto para sellar la que sería su quinta participación consecutiva en una Eurocopa, lo que confirma la recuperación inspirada por su seleccionador Paulo Bento, después de un mediocre comienzo -empate ante Chipre y derrota contra Noruega- con cinco victorias en sus últimos compromisos oficiales.
Portugal, que venció 5-3 a Islandia el pasado viernes, tiene como asignatura pendiente mejorar sus prestaciones defensivas, especialmente en lo referente al juego aéreo, y otorgar continuidad a su estilo de juego, afectado por la inconstancia de la medular.
Otro partido.
Mientras, Francia y Bosnia se juegan como si de una final se tratara, el billete directo para la Eurocopa de Ucrania y Polonia, en el último encuentro que servirá, para que uno de los dos, evite la repesca.
La ventaja es para los franceses, que tienen un punto más y, por lo tanto, les sirve el empate, juegan ante su público y ya vencieron a Bosnia en el partido de ida en septiembre del año pasado.
Aquel encuentro marcó un punto decisivo para la Francia de Laurent Blanc, convulsa hasta entonces, carente de referentes e incapaz de quitarse de encima la herencia de Sudáfrica, el ridículo que hicieron en el Mundial de 2010 y que movió los cimientos del fútbol francés.